Te mostraré las posiciones que más nos encantan a nosotras, las mujeres, después me lo agradecerás. Existen diversas posturas que pueden ponerse en práctica durante nuestros encuentros, aunque, lo cierto es, que casi siempre terminamos apostando por las mismas, pues son las que más “nos funcionan”. Es decir, con las que más sentimos placer. No obstante, no es malo pues significa que nos conocemos y sabemos lo que nos gusta.

Si estamos hablando sobre relaciones heterosexuales, el tipo de pene, o sea, su curvatura, juega un papel fundamental en la estimulación del punto G de las mujeres. En este sentido, si la curvatura es hacia abajo, la mejor postura es la del ‘perrito’. Además, esta combinación de postura y pene hacia abajo facilita el ‘squirting’.

1) Borde de la cama
Esta posición es una de las favoritas tanto para mujeres como para hombres, ya que favorece una penetración profunda. Haz que ella tumbe su espalda en la cama, con la cadera justo al borde de la misma. Tú alzarás sus piernas (que se apoyarán en tu pecho) y la penetrarás hasta el fondo mientras la agarras de las piernas. Apunte: si estás muy bien dotado, te recomendamos que no la practiques, pues puedes hacerle daño.

2) Alineación coital
Si tu novia –o quien sea que tienes en la cama– es clitoriana, esta postura le encantará. La técnica de la alineación coital está diseñada para estimular el clítoris. Es una nueva versión del misionero. En esta, ella tiene las piernas juntas, y él, separadas. Tú, lector, tendrás que utilizar la fuerza de tus extremidades inferiores para mover todo el cuerpo.

Si haces el movimiento correctamente (tampoco tiene mucha pérdida, ¡ánimo!) conseguirás estimular el conocido ‘monte de Venus’ de ella, es decir, el tejido graso que cubre los huesos pélvicos y que se encuentra bajo piel. Con esta postura apenas lograrás penetrarla como mucho unos 2,5 centímetros. No obstante, la sexóloga asegura que no debes preocuparte, ya que aún así conseguirás un enorme placer. “A pesar de que ellos están acostumbrados a introducirla del todo, sentirán todos los recovecos de la vagina en su pene, haciendo que la estimulación sea completa”.

3) La amazona
Ya te avisamos de que la postura de la amazona requiere cierto esfuerzo y flexibilidad, pero merece la pena. Vamos allá: debes acostarte boca arriba, con la espalda apoyada en la cama y con las piernas dobladas, rodeándola. Ella se pondrá de cuclillas sobre ti. Con la imagen lo entenderás mejor:

4) Domingo por la tarde
Esta posición tiene un nombre curioso, pero que le va como anillo al dedo. Si piensas en un domingo por la tarde, ¿qué sientes? Es sinónimo de tranquilidad, relajación, comodidad, hogar… Y así es esta postura, con la que tendrás acceso absoluto al clítoris de ella. La mujer se acuesta boca arriba y sube una pierna, que apoya en tu hombro. La otra pierna estará entre tus extremidades inferiores.

5) Pirata generoso
Esto solo es para los más atrevidos. La postura del pirata generoso permite una profundidad absoluta y además la estimulación total del clítoris, por lo que es una victoria absoluta para ambas partes. Ella se debe tumbar boca arriba y tú, el macho, te arrodillarás mientras le coges sus piernas, que ella apoyará sobre tus hombros. Consejo de experto: añadir una almohada debajo de la espalda de ella para que haya más amortiguación y, por tanto, más placer.

6) La dominante
Esta versión es una de las preferidas para los hombres a los que no les gusta moverse mucho. Para los vaguetes, vaya. Todo el esfuerzo físico recae en ella, que se sienta sobre ti y hace todos los movimientos. Tú estarás sentado, mientras sus piernas te pasan por los lados. Esta postura, llamada ‘dominante’, permite muchas variaciones: podéis abrazaros, besaros, tú puedes probar sus pechos, tocarle el trasero, etc.Cuando el pene de nuestra pareja está curvado hacia arriba, la mejor postura es ‘la catapulta’ y con penetración de arriba y abajo. El roce y estímulo del punto G juega un papel muy intenso. Mientras que, los penes rectos o de curvatura son ideas para la postura de ‘penetración profunda’.