Cocinar juntos: Esta experiencia es, sin duda, una de las que más enriquecerán tu relación. Al momento de combinar ingredientes entrarán en una dinámica divertida, deliciosa y llena de sabores contrastantes. Tomen una receta que se les antoje, abran una botella de vino y… ¡a cocinar se ha dicho!

Irse de viaje: Apartar un fin de semana para conocer algún pueblito o un destino enigmático, ¡es fundamental! La convivencia y las ganas de conocer las tradiciones de otro lugar provocará que construyan recuerdos preciosos en torno a su relación. ¡Inténtanlo!

Caminar y besarse bajo la lluvia: Como si se tratara de una película de Hollywood, esta experiencia es una de las predilectas de todas las novias. No hay más: el entorno es perfecto en sí mismo.

Baile sensual con disfraz: Un baile disfrazados o semi desnudos puede ser una buena forma de calentar los motores. El atuendo debe ser pensado, dicen los expertos, el bombero y el oficinista están entre los favoritos de las mujeres.

Negarse: Consiste en resistirse al hombre, decirle que no y simular que no estás dispuesta a cumplirle sus deseos, cuando en realidad, estás lista para satisfacerlos uno por uno. Esta fantasía puede ser incorporada al juego previo como parte de la estimulación y como forma de saber cuánto él te desea.