Las personas que padecen de este miedo intenso sufren malestar y manifiestan síntomas como comezón, temblores, hormigueo y repulsión al contacto con este tipo de patrones geométricos. En casos más graves, la tripofobia puede producir náuseas, aumento de los latidos cardíacos e incluso una crisis de pánico. El tratamiento puede incluir terapia de desensibilización sistemática, uso de ansiolíticos y antidepresivos o psicoterapia.

Principales síntomas
Cuando las personas con tripofobia son expuestas a patrones geométricos repetitivos como semilla de loto, panales de abejas, fresas o crustáceos, pueden manifestar síntomas, como:

Náuseas;
Temblores;
Sudoración;
Asco;
Llanto;
Escalofríos;
Malestar;
Aumento del ritmo cardíaco;
Comezón y hormigueo generalizados.
En casos más graves, la persona puede sufrir también ataques de pánico, debido a un nivel extremo de ansiedad. (AQUI EL VIDEO)